¿Delegar o renunciar?: Coexistiendo con la IA
La charla que tuvimos el 08 de agosto de 2026 en Serendipia Raves, abordó los antecedentes de la Inteligencia Artificial (IA), cuya aparición se da en 1726, con la noción de “El motor” en la novela “Los viajes de Gulliver. Este motor era concebido como un “artilugio mecánico empleado para ayudar a los académicos a generar nuevas ideas, oraciones y libros” (IBM, 2026), esta idea prevaleció hasta la actualidad, con distintos momentos en la historia de la IA, desde la programación, el desarrollo de los robots, las máquinas y la imitación del comportamiento humano, las distintas formas de aprendizaje de las máquinas y la IA como la conocemos actualmente, llegando hasta los dilemas éticos y filosóficos que su uso representa en los distintos contextos en que se utilizan.
Así, la IA se utiliza de distintas maneras según el medio en que se ejecute, pasando por la creación de textos en el ámbito educativo, la organización de tareas (en algunos sectores de servicios), entre otros (ENIAG, 2025). Sin embargo, su uso requiere de los seres humanos para que la alimenten o que la entrenen con datos, por lo que los sujetos requieren invertir tiempo para generar prompts, así como verificar la información obtenida y el refinamiento de los comandos que se le dan para ejecutar de mejor manera las labores solicitadas.
En este sentido, durante la sesión surgieron cuestionamientos acerca de si la IA reemplazaría el trabajo humano. El diálogo se orientó a la idea de que la IA no reemplaza el trabajo humano, sino que nos permite delegar actividades, resaltando la importancia de apropiarnos del uso de la IA, para no renunciar a acciones, actividades y elementos en donde la actividad humana juega un papel fundamental, entre ellos la reflexión, el conocimiento, la experiencia, y el receso para realizar distintas acciones.
Finalmente, se reflexionó acerca de la inmediatez que la IA provee a los humanos, con su capacidad de brindar información en cuestión de segundos, pero sin la certeza de que esta información sea verídica, dejando en las manos de los sujetos la revisión de este insumo, así como su corroboración. Otro de los aspectos relevantes fue la noción de confianza o desconfianza que nos proporciona utilizar IA, en tanto que al brindar resultados inmediatos provoca a los sujetos una posible sensación de incompetencia, o de ser incapaces de hacer cosas tan buenas y tan rápido como la IA.
Con esta sesión, se invita a continuar con la discusión en torno a los aprendizajes que se pueden generar con el uso de la IA, con la personalización que aparentemente promete, pero también con la importancia que tiene en la IA los sesgos de quienes producen los datos y los riesgos que para la salud mental puede tener si se utiliza de manera terapéutica, recuperando la importancia que tiene para los seres humanos compartir sus inquietudes, conocimientos y dudas para avanzar en una apropiación del uso de la Inteligencia Artificial y no solo en un uso automático e incuestionable de estos entornos.
Por Karen Vázquez

Referencias
Encuesta Nacional sobre Usos y Percepciones sobre la Inteligencia Artificial Generativa en la Educación Superior en México (2025) Consultado en https://www.gob.mx/cms/uploads/attachment/file/1071411/Dossier_Resultados_ENIAG2025_SEP_.pdf
IBM (2026) Historia de la Inteligencia Artificial. Consultado el 06 de agosto en https://www.ibm.com/mx-es/think/topics/history-of-artificial-intelligence




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